Las almohadillas de los perros pueden ser un foco de bacterias para la casa y las mascotas.
Cuidar de una mascota no es sencillo: requiere un esfuerzo constante, estar alerta ante cualquier imprevisto y, en muchas ocasiones, tener preparada la cartera para hacer frente a los gastos que se requieren.
En el cuidado canino, la higiene, la alimentación y los paseos son tres aspectos que todo dueño parece tener claro. Pero hay un paso que muchos olvidan realizar a diario y que es importante tanto para el animal como para su familia humana: limpiarle las patas en su rutina diaria “protege su salud y cuida tu casa al mismo tiempo”.
Las almohadillas de los perros son muy resistentes, pero “pisan absolutamente de todo como “Cemento, charcas con bacterias, microorganismos, restos de comida, sustancias tóxicas…”. Todo ello entra en tu casa junto a tu perro al volver del paseo si no se limpian las almohadillas.
Además, pueden ser un peligro sanitario para la propia mascota. Después del paseo, “ellos se lamen y todas esas sustancias pueden terminar en su organismo y causarle problemas digestivos y hasta intoxicaciones“, incide la veterinaria. Más allá de posibles patógenos víricos o bacterianos, ”limpiar sus patas te permite ver si tiene alguna espiga, grieta, lastimadura, herida, si se clavó algún cristal, una espinita… No solo es higiene, es tener en cuenta que revisando podemos descubrir y prevenir un montón de estas afecciones», explica Margni.
Este paso se vuelve especialmente importante en días de lluvia y humedad o en jornadas de calor extremo, según la especialista, para ayudar a mantener su piel sana. “La humedad prolongada y el barro pueden predisponer a que tenga infecciones con hongos o irritaciones, y el calor extremo reseca mucho las almohadillas. Por eso, después del paseo, es importante que dediques un minuto al cuidado de sus patitas”.
Cómo limpiar las patas de los perros
Hay varias formas de llevar a cabo la limpieza de las patas de nuestra mascota. “Puedes usar una toalla humedecida, toallitas específicas que vienen para las extremidades o usar simplemente agua templada.
Los especialistas recomiendan revisar primero la pata en busca de piedrecitas, ramitas, barro o suciedad incrustada, así como cortes, grietas, enrojecimiento o ampollas que puedan suponer un problema extra para la mascota. Es importante limpiar cada pata por separado, prestando especial atención a los huecos entre los dedos y alrededor de las uñas. Recuerda, es muy importante secar bien para que no se genere humedad.


