La tradición de dar el Día de Reyes incluye, en ocasiones, la entrega de mascotas como obsequios. Sin embargo, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advierten sobre las graves consecuencias que esta práctica puede tener para las mascotas y las familias que los reciben.

Fausto Reyes Delgado, director de Desarrollo Institucional y Comunicación del Hospital Veterinario UNAM-Banfield, señala que muchos de los regalos impulsivos de mascotas terminan en situaciones adversas. Aunque los cachorros y gatitos son adorables, su cuidado requiere tiempo, recursos y paciencia, algo que muchas personas no están listas para asumir.
Uno de los problemas más graves asociados a esta práctica es el aumento de mascotas en situación de calle. Según la UNAM, la mayoría de los perros y gatos abandonados provienen de hogares que no investigaron las características y necesidades específicas de la raza antes de adquirirlos. Ejemplos como los huskys, que requieren ejercicio constante, o los bulldog ingleses, que crecen más de lo esperado.
Regalar una mascota a un niño también plantea desafíos específicos. Los menores suelen entusiasmarse al principio, pero pronto pierden interés en la responsabilidad que implica cuidar a un animal. Esto deja el peso del cuidado en los padres, quienes podrían no estar preparados para asumirlo.
” Las mascotas no son juguetes”

